lunes, diciembre 13, 2010

Será algo así como la Araña Maltés?

Atmósfera asfixiante, miedo y violencia en todos los rincones, falta de justicia, un poder corrupto, inseguridad en las calles... No se preocupen, no estamos hablando de la realidad que nos rodea (este bloguete no es el lugar ideal para hablar de política) sino que estamos enumerando las características fundamentales de toda Novela Negra. Este tipo de narraciones nace en las primeras décadas del siglo XX en los Estados Unidos, y le agrega violencia a las características del género policíaco. Los crímenes se basan en debilidades humanas: odio, ansias de poder, envidia, avaricia, pasiones descontroladas, etc. La acción termina siendo a veces más relevante que al análisis del crimen, y la descripción de la sociedad importa mucho más que la deducción de la resolución del misterio. ¿Este es el ambiente ideal para que se desarrolle una historia de nuestro amistoso vecino arácnido? La verdad… sí, y una muy buena a decir verdad.

“Spiderman Noir” sucede en Manhattan, en los tiempos de la Gran Depresión. Ahí nos encontramos con que May Parker no es una tranquila ama de casa sino que es una activista de izquierda revolucionaria, luchando por el derecho de los pobres y desprotegidos. También nos encontramos con que su sobrino Peter es su sobrino, que está emocionalmente afectado por el brutal asesinato de su tío Ben. ¿Por su culpa? No, nada que ver, al viejo Ben lo mató la Mafia. Una Mafia comandada por un tal Norman Osborn, rodeado de personajes malignos y siniestros como Kraven y el Buitre. Esta banda se extiende por todas partes, logrando que pensemos que los únicos personajes “buenos” de toda la historia sean Peter y May. El origen de los poderes arácnidos no vienen del lado científico, con una arañita radioactiva o algo de eso, sino que simplemente una especie exótica de araña le transfiere “la maldición del poder”: tómalo o déjalo. Y todo esto sin la menor gota de humor en todo el relato. ¿Una historia de Spider-man sin humor? Ciertamente funciona a la perfección dentro de todo este contexto.


Esta reinterpretación del Universo Arácnido Marveliano escrita por David Hine y Fabrice Sapolski, y dibujada por Carmine di Giandomenico, es sinceramente lo mejor que se ha leído últimamente con relación a Spider-Man (y lo dice alguien que religiosamente lee mes a mes las series regulares de Spidey). Yo en su momento la dejé pasar porque imaginaba que iba a ser una miniserie más del montón, hecha con meros fines lucrativos (bueno, digamos que no fue hecha por sólo amor al arte), pero ahora le di la oportunidad al haber llegado por estas pampas la versión en español editada en un único tomo por Panini, y no me arrepiento en lo absoluto. “Spiderman Noir” reinventa de una manera muy interesante al mito arácnido dando ganas de que Marvel investigue más sobre las desventuras de este personaje.

1 comentarios:

ardiya dijo...

parece excelente